Los dos OLED premium de 65 pulgadas más interesantes que se pueden comprar en España ahora mismo comparten panel de base —QD-OLED de Samsung Display— y aun así se comportan de forma distinta en el salón. El Sony Bravia 8 II (referencia K-65XR80, sucesor del A95L) y el Samsung S95D juegan en la misma liga de precio, apuntan al mismo comprador y llegan a conclusiones opuestas sobre qué debe hacer un OLED de gama alta en 2025. Hemos convivido una semana con cada uno. Este es el veredicto, sin adornos.
Qué son y en qué se parecen
Ambos son televisores OLED de 65 pulgadas con panel QD-OLED de tercera generación, resolución 4K, 120 Hz nativos —144 Hz en el Sony según la marca— y una propuesta idéntica sobre el papel: negros absolutos, cobertura amplia de DCI-P3 y picos de brillo HDR muy por encima de lo que dio el OLED convencional hasta 2023. La diferencia real está en el procesado, en el tratamiento de la superficie y en el ecosistema de software.
El Sony Bravia 8 II parte de 2.999 € en su versión de 65 pulgadas en España. El Samsung S95D de 65 pulgadas está desde 2.499 € en tiendas oficiales, aunque se ha visto por debajo de 2.200 € en campañas puntuales. Ninguno de los dos es barato; los dos compiten con el LG G4 y, un escalón por debajo en precio, con el LG C4.
Panel y brillo HDR: dónde está la diferencia real
Sobre el papel los dos son QD-OLED. En la práctica, el Sony exprime más el panel en HDR. Las mediciones publicadas por RTINGS sitúan el pico en ventana del 10% del Bravia 8 II por encima de los 1.800 nits, mientras el S95D se queda alrededor de 1.500 nits en la misma prueba. No es una diferencia académica: en escenas HDR muy contrastadas —el faro de Blade Runner 2049, los reflejos metálicos de Dune: Parte 2— el Sony conserva detalle en altas luces que en el Samsung se aplana antes.
Los dos cubren en torno al 99% de DCI-P3, así que el volumen de color en tonos saturados es equivalente. La diferencia se nota más en el mapeo de tonos: el procesador XR de Sony hace un trabajo más conservador con el clipping, y eso, para cine, importa.
Antirreflejos: la apuesta arriesgada de Samsung
Aquí Samsung se juega mucho. El S95D estrena capa OLED Glare Free, una superficie mate que elimina prácticamente cualquier reflejo directo. En un salón con ventanal orientado al sur, funciona: los reflejos desaparecen sin más. Para un piso con luz muy difícil, no hay rival.
El precio a pagar existe. Los negros, en habitación con luz ambiente, se ven un punto más grises que en el Sony, porque la capa mate difumina la luz ambiental sobre el panel. En sala oscura no se aprecia; en salón con luz de día, sí, aunque de forma sutil. El Bravia 8 II mantiene un acabado semibrillante clásico: refleja más, pero conserva el negro azabache que asociamos al OLED.
Cine y fidelidad: Dolby Vision vs HDR10+
Este es el punto que decide muchas compras. El Sony soporta Dolby Vision y HDR10+ no (Sony nunca ha entrado en el estándar de Samsung). El Samsung S95D soporta HDR10+ y Dolby Vision no. Traducción práctica: Netflix, Disney+ y Apple TV+ emiten la mayor parte de su catálogo premium en Dolby Vision. Amazon Prime Video usa ambos según título.
Los dos incluyen Filmmaker Mode, y los dos lo hacen razonablemente bien. El Sony, con su modo "IMAX Enhanced" y la calibración Netflix Adaptive Calibrated, es el que respetan más los coloristas: Sony lleva años siendo el monitor de referencia en muchos estudios de Hollywood, y eso se nota en el ajuste de fábrica. El S95D en Filmmaker Mode también respeta el estándar, pero necesita algún ajuste fino de gamma para clavar la referencia.
Gaming y latencia: aquí Samsung se pone por delante
Si el uso principal es consola, el reparto cambia. El S95D lleva cuatro puertos HDMI 2.1 con soporte 4K a 144 Hz y VRR. El Sony Bravia 8 II se queda en dos HDMI 2.1 de los cuatro disponibles, lo mismo que le criticábamos al A95L. Para un salón con PS5, Xbox Series X y una barra de sonido con eARC, el Sony obliga a hacer malabares con los puertos.
La latencia medida en Game Mode ronda los 9-10 ms en el Samsung y los 16-17 ms en el Sony según pruebas de HDTVTest. Para un jugador competitivo, la diferencia es real. Para un usuario ocasional, imperceptible. El Samsung además incluye Game Bar con acceso rápido a VRR, FPS y relación de aspecto; el Sony integra un modo específico para PS5 con auto HDR tone mapping, útil solo si vienes del ecosistema Sony.
Si tu 65 pulgadas va a estar conectado a un PC gaming, nuestro repaso a cómo elegir monitor 4K en 2026 te puede servir como contraste antes de decidir si compensa un OLED de salón o uno de escritorio.
Sonido, sistema operativo y app
El Sony usa Google TV. Fluido, con todas las apps relevantes en España (Movistar Plus+, DAZN, Filmin) y buen control por voz. El Samsung monta Tizen 2024, más rápido que en generaciones anteriores pero con un enfoque publicitario en la home que sigue molestando. Filmin y Movistar Plus+ están; DAZN, también.
En audio, el Sony Acoustic Surface Audio+ —vibración del propio panel— sigue siendo el mejor sonido integrado que hemos oído en un OLED. El S95D con Object Tracking Sound suena correcto, pero está un escalón por debajo. Con barra de sonido externa la diferencia se diluye.
Tabla comparativa
| Modelo | Panel | Pico HDR (10%) | HDR | HDMI 2.1 | SO | Refresco | Precio desde | Nota /10 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Sony Bravia 8 II 65″ | QD-OLED | ~1.800 nits | Dolby Vision + HDR10 | 2 de 4 | Google TV | 120 Hz (144 Hz PC) | 2.999 € | 9,0 |
| Samsung S95D 65″ | QD-OLED + Glare Free | ~1.500 nits | HDR10+ (sin Dolby Vision) | 4 de 4 | Tizen | 144 Hz | 2.499 € | 8,7 |
| LG OLED evo C4 65″ (referencia) | WOLED MLA | ~1.000 nits | Dolby Vision + HDR10 | 4 de 4 | webOS | 144 Hz | 1.799 € | 8,3 |
Ficha: Sony Bravia 8 II 65"
| Pantalla | 65″ QD-OLED 4K |
| Panel / refresco | QD-OLED, 120 Hz (144 Hz vía PC) |
| HDR | Dolby Vision, HDR10, HLG (sin HDR10+) |
| HDMI 2.1 | 2 puertos (de 4 HDMI totales) |
| Sistema | Google TV |
| Sonido | Acoustic Surface Audio+ 2.2.2 (50 W) |
| Precio desde | 2.999 € |
Ficha: Samsung S95D 65"
| Pantalla | 65″ QD-OLED 4K con capa OLED Glare Free |
| Panel / refresco | QD-OLED, 144 Hz |
| HDR | HDR10, HDR10+, HLG (sin Dolby Vision) |
| HDMI 2.1 | 4 puertos |
| Sistema | Tizen 2024 |
| Sonido | OTS+ 4.2.2 (70 W) |
| Precio desde | 2.499 € |
Ficha: LG OLED evo C4 65" (referencia comparativa)
| Pantalla | 65″ WOLED evo 4K |
| Panel / refresco | WOLED MLA, 144 Hz |
| HDR | Dolby Vision, HDR10, HLG |
| HDMI 2.1 | 4 puertos |
| Sistema | webOS 24 |
| Precio desde | 1.799 € |
Si el C4 entra en la ecuación como alternativa más asequible, tenemos un análisis dedicado al LG C4 de 65 pulgadas que cierra el triángulo.
Veredicto por perfil
Si eres cinéfilo y ves películas en sala oscura: Sony Bravia 8 II. Mejor mapeo de tonos, Dolby Vision, calibración de fábrica más cercana a la referencia y ese negro OLED "de verdad" que la capa mate del Samsung difumina. Los 500 € extra tienen justificación técnica.
Si tu salón tiene mucha luz natural: Samsung S95D. El acabado Glare Free no es marketing, funciona de verdad. Y a plena luz, los 300 nits menos del pico HDR importan menos que tener reflejos bajo control.
Si el uso principal es gaming multiplataforma (PS5 + Xbox + PC): Samsung S95D. Cuatro HDMI 2.1, menor input lag y Game Bar sensato. El Sony obliga a elegir qué conectar donde.
Si solo tienes PS5 y ves cine: Sony Bravia 8 II. La integración con PS5 (auto HDR tone mapping, auto Genre Picture Mode) es la mejor del mercado y compensa el detalle de los dos HDMI 2.1.
Si te duele gastar más de 2.000 €: ninguno de los dos. El LG C4 de 65 pulgadas hace el 85% del trabajo por 1.200 € menos, y en cine sigue siendo un OLED muy respetable.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena el Sony Bravia 8 II frente al Samsung S95D solo por Dolby Vision?
Si tu consumo principal es Netflix, Disney+ y Apple TV+, sí. La mayoría del catálogo HDR de esas plataformas es Dolby Vision, y el Samsung lo reproduce en HDR10 estándar, perdiendo metadatos dinámicos. Para deporte, TDT o Blu-ray físico, la diferencia se diluye.
¿La capa antirreflejos del Samsung S95D perjudica el contraste?
En sala oscura no, no hay diferencia perceptible. En salón con luz ambiente, los negros se ven un tono más grises que en un OLED brillante clásico como el Sony, porque la capa mate dispersa la luz. Es un compromiso: eliminas reflejos y sacrificas algo de "punch" del negro OLED bajo luz.
¿Cuántos HDMI 2.1 completos tiene cada uno?
El Samsung S95D lleva cuatro HDMI 2.1 con soporte 4K/120 (144 con PC), VRR y ALLM. El Sony Bravia 8 II lleva dos HDMI 2.1 completos y dos HDMI 2.0 estándar. Para más de dos fuentes de alto refresco, el Samsung es la elección obvia.
¿Y frente al LG G4, que es el otro gran OLED premium de 2024-2025?
El LG G4 monta panel WOLED con MLA y llega a picos similares a los del S95D (~1.500 nits). Rinde muy bien en cine con Dolby Vision, tiene cuatro HDMI 2.1 y webOS. Está diseñado para instalación en pared (no incluye peana de serie en varias tallas). Es la tercera opción legítima si el diseño mural es un requisito, aunque en pura fidelidad HDR el Bravia 8 II sigue un escalón por delante.
